10/02/2018

Nuevas publicaciones 02/10/2018 (I) "Campanas en julio" y (II) "Caridad total"


(I)


Campanas en julio


Yo tuve el arma pero tú hiciste el disparo,
directo y certero a tus emociones.
Un crimen que debiste pagar muy caro.

Tu condena cumpliste con elegancia,
sin detener tu andar en intrincada pista,
manteniendo siempre tu prestancia.

Y desde tu punto de vista,
que no es objetivo y mucho menos claro,
solo serás un nombre en mi lista.

Y yo solo seré espectador de tu vida,
más allá de tus escasas concesiones
al bajar del pedestal cuando así decidas.

Muy a pesar de todas las conversaciones
que tuvimos de cerca y a distancia
nada terminó, siguen las repercusiones.

Un ciclo sinfín, de nunca acabar,
aunque alguno de los bajarse decida
como la tierra que sigue girando sin parar.

Hasta que oigas las palabras finales,
retumbantes como las campanas en julio,
para ponerle fin a todos nuestros males.




(II)


Caridad total


Si hubieses tomado mis palabras en serio
no estarías leyendo este aburrido poema,
nuestras vidas no serían un misterio
y compartiríamos hasta los problemas.

Seguramente haríamos un buen equipo,
porque de verdad que eres excepcional,
tuve la suerte que muy pocos tipos
logran alguna vez en sus vidas alcanzar.

Lástima que fue tarde para los dos,
ya habíamos roto nuestros paradigmas,
cada uno por separado sin condición
aunque las motivaciones eran las mismas.

Pero sí que nos la pasamos bien
en las contadas veces que coincidimos,
te traté como se debe tratar a una mujer
y tú nunca paraste de darme tus mimos.

Lo hicimos en “roaming” y como locales,
con la mejor atención a los detalles,
aprovechamos la condición de ser reales
ante los ojos de cualquiera en la calle.

Y tú toda rubia con tu nombre de gringa
dándome espacios que yo nunca llenaría,
caridad total, por naturaleza linda,
tu recuerdo ni hoy ni nunca lo borraría.


9/25/2018

Nuevas publicaciones 25/09/2018 (I) "Full_ana" y (II) "A Dan y Ela"


(I)


Full_ana


Que “el amor entra por la cocina”
a muchos les ha pasado,
y “se lanzan al agua” de la piscina
sin siquiera antes haber nadado.

A mí me pasó una vez
gran parte de ese episodio,
empecé a salir con una chef
que a mi vida le puso sodio.

Mira que sí era linda la nena,
una rubia despampanante,
curvas propias de carretera
para aferrarse duro al volante.

Amorosa y tierna como ella sola,
de diecinueve años apenas,
cuando recién ella iba en la cola
yo venía en ambulancia con la sirena.

Además del signo zodiacal que me choca
con un carácter que mi Dios se lo cuide.
A veces se comportaba como loca
y otras como piraña cruzada con caribe.

Pero eso sí, cocinaba como con magia,
se vestía muy elegante y coqueta,
hacía el amor como una diabla,
sus pies lucían hermosos en chancletas.

Esa malvada “rubia”, “mona”, “catira”,
me hacía temblar las piernas de verdad;
lo de nosotros fue capricho, casi mentira,
por la marcada diferencia de edad.

Y aunque la culpa fue mía
de que lo nuestro no funcionara
con toda certeza yo volvería
a intentarlo con la “full_ana”.




(II)


A Dan y Ela


Entre las pocas excepciones
que he hecho sin algún reparo
la más acertada y sin razones
fue contigo tirar el paro.

No fuimos novios ni amantes,
tampoco amigos con derechos,
más bien nos mantuvimos distantes
para no terminar maltrechos.

Pero en algo coincidimos a la medida,
un patrón cortado con extrema precisión,
casi una filosofía de vida
reflejada en una canción.

Tomamos una bien famosa
cantada por Los Hermanos Lebrón,
de melodía empalagosa
llamada “Salsa y control”.

Juntos, la elevamos a otro nivel:
yo con cierta clase y galantería 
y tú con tu peculiar manera de ser.
¿Incompatibles? ¡Sí! pero qué bien nos salía.

SALSA Y CERVEZA...
nuestro grito de guerra secreto,
bailar juntitos un par de piezas
con las frías para el calentamiento.

Vaya si el licor siempre nos ayudó
por eso es ley en nuestra historia.
Amén de que nuestro tiempo ya pasó 
tú nunca saldrás de mi memoria.

Y dile a Dan y Ela
que «sarna con gusto no pica»
y que ojalá un día haya una secuela
en la nueva casa de Mujica.



9/18/2018

Nuevas publicaciones 18/09/2018 (I) "La puerta grande" y (II) "Con calma"


(I)


La puerta grande


Voy a empezar a escribir
poesías con dedicatorias,
es decir,
tu nombre como título en mi historia.

No será muy larga la lista
porque para elegirte exigente he sido.
Obviamente será mi punto de vista,
habrá esa sola versión de lo ocurrido.

No creas que seré sutil, ¡no!
Tampoco confesaré tus secretos.
Solamente diré lo que pasó
contaré los hechos en concreto.

Un pedazo, una parte, una pieza,
pero lo describiré con lujo de detalles.
No dejaré vacíos, ten la certeza,
será mejor que mientras leas... calles.

Tranquila, relájate, nada hay que temer.
Si en mi vida un tiempo estuviste
un pequeño homenaje te he de hacer
y prometo hacerlo alegre, nada triste.

Quién sabe y quizás hasta sonrías,
tanto como una vez conmigo lo hiciste,
confirmarás aquello que ya sabías
cuando por la puerta grande saliste.




(II)


Con calma


¿A quién no le ha pasado?
¿a quién no le ocurrido?
Perder a alguien que se ha amado,
ver partir a un ser querido.

Pasamos por momentos muy duros 
etapas difíciles y cuesta arriba
instantes oscuros, rudos,
experiencias reales, no pesadillas.

Si bien es cierto que: nada es color rosa,
que en el mundo cohabitan el bien y el mal,
que hay situaciones seguras y peligrosas,
también lo es que todo se puede superar.

Hay una fábrica gigante de alegría,
un infinito caudal de placeres gratuitos,
una inagotable fuente de energía
en cada evento planeado o fortuito.

Basta agudizar los sentidos,
ver con lupa los más mínimos detalles,
estando solos o reunidos,
dentro de casa o en cualquier calle.

Porque la vida tiene de todo para todos,
en todos los tamaños y colores,
piedras preciosas, rocas, arena, lodo
mas también ricos olores y sabores.

Quizás no hoy, pero si mañana
porque nada, hasta hoy, es eterno,
prepárese para lo peor con calma
y verá que hay un cielo en cada infierno.


9/11/2018

Nuevas publicaciones 11/09/2018 (I) "Todo vale" y (II) "Verde"


(I)


Todo vale


Lo malo de la esperanza
es el triste final de la misma;
la espera te consume, te cansa,
te desalientas, te desanimas.

Te entregas a la derrota,
a sabiendas de que es el fin,
no hay solución remota
que dependa de otro o de ti.

Reaccionar ante la adversidad
con la actitud debida
demostrará tu capacidad
de asumir cualquier reto en la vida.

Madurez le llaman al compendio
de cualidades desarrolladas en ti
para ampliar el criterio
de las futuras opciones que has de elegir.

Todo lo anterior es cierto
para mí, para ti, para todos de hecho,
actuar del modo correcto,
andar por el carril siempre derecho.

Pero no te olvides de “la canita al aire”,
del “una vez al año no hace daño”,
que mientras seas bueno todo vale
sin importar de tu locura el tamaño.




(II)


Verde


Memorias ocultas a curiosos,
cuentos de protagonistas secretos,
recuerdos vagos, turbios, borrosos,
en su mente nada es concreto.

Busca, hurga, escudriña y procura hallar
pistas de esa única vez que sintió calor,
esa sensación de plenitud infinita, sin par,
en las que su corazón se derritió de amor.

Pero no hay espejos retrovisores
ni máquinas para viajar en el tiempo
que le dejen volver a hacer los honores
de recibir amantes en su templo.

Concentrada, con los ojos cerrados,
sentada al borde de la cama,
trata de recordar ese pasado
en tiempos de una melena sin canas.

Esas líneas blancas que en su cabello
fueron haciéndose cada vez más notorias,
no puede sentirse culpable por ello
pero sí por el triste final de su historia.

Una crónica anunciada mas no escrita,
un resultado negativo adrede.
Fue fruta de la pasión, parchita,
que pasó de madura a verde.