11/03/2020

Nueva publicación 11/03/2020 "Dos mil”

(I)


Dos mil


Nunca recuerdo la fecha exacta,

pero sí con toda claridad el detalle;

tu figura de entonces sigue intacta

aunque los años por ti pasen y pasen.


Hoy traigo a colación el tema

solo porque cumples años

y de acuerdo a nuestro sistema

con “Salsa y Cerveza” lo celebramos.


Por las circunstancias actuales

a distancia, cada quien por su lado,

más la situación puede que cambie si sale

todo tal cual lo has planificado.


Por eso a tus lindos pies me rindo,

por ese enorme esfuerzo que haces,

proyectando un paisaje agradable y lindo

con el mejor de todos los desenlaces.


Y puede que sigamos en la misma vía,

pero en canales paralelos hasta opuestos,

pero prometo conservar la energía

que me inyectaste desde aquel momento.


Te dije lo que podías hacer

y lo que desde hace mucho pudimos ser,

ahora proyecto escenarios y puedo ver

que para mí estarás y para ti yo estaré.


Te prometí esto y quizás un poco más,

sensaciones e incluso emociones

que en persona no podré captar,

pero espero que mi plan sí me funcione.


Esto es para ti Kim.

Feliz cumpleaños.

Muchas gracias.





10/27/2020

Nuevas publicaciones 10/27/2020 (I) "Ahí te mojas" y (II) "Sintonía"

(I)


"Ahí te mojas"


Promesas, compromisos, pactos,

acuerdos, juramentos, tratos...

¿Quién no los hizo? ¿Quién los cumplió?

Él, obviamente, pero ella ya lo olvidó.


Entonces se dedicó a vivir el tiempo,

no los días, no las tardes, no las noches,

sino los instantes, los momentos,

sola, con algo, con alguien, sin reproches.


Dejó a un lado las críticas, los prejuicios,

las malas lenguas, las primeras impresiones,

se armó de paciencia sin salirse de quicio

y mantuvo el control en todas las situaciones.


De vez en cuando, de cuando en vez,

algo de nostalgia y añoranza de lo vivido,

pero sin dejarse llevar por la insensatez

de juzgar al presente por un pasado fallido.


Frente en alto, sonrisa eterna, cabeza fría,

yendo a la par de lo acontecido,

mientras oportunidades iban y venían

la fortuna del amor de nuevo le ha sonreído.


Otra vez promesas, compromisos, pactos,

nuevos acuerdos, juramentos, tratos...

ahora es otro quien se sonroja,

ella está seca y él ahí se moja.





(II)


"Sintonía"


No sé qué nombre darle

a este poema con sentido,

y lo escribo solo para expresarle

algo de mí que ella nunca ha sabido.


Día uno de una historia sin final

porque al parecer su sueño será eterno

y no es su culpa no poder cristalizar

el quizás más grande de sus anhelos.


De una necesidad

a una sensación indescriptible.

De una noche nada más

a un momento irrepetible.


La necesidad de que estuviera

fue la causalidad de su presencia

sin ningún vínculo que nos uniera

hasta que pareciera coincidencia.


No debía

y se arriesgó, muy a su pesar.

No sé si llamarlo valentía,

ganas, deseo o necesidad.


Y mira hasta donde nos trajo

un río sin caudal,

aguas abajo con el trabajo

de contra a la corriente nadar.


Solo puedo decir a mi favor

que nunca le di esperanzas,

lamentable situación

para quien de insistir nunca se cansa.


Lo bueno es que ha crecido,

muchísimo, desde entonces a hoy día,

y un bonito sentimiento, quizás adormecido,

es lo que mantiene la sintonía.





8/25/2020

Nuevas publicaciones 08/25/2020 (I) "Mujer Maravilla" y (II) "Falta poco"

(I)


Mujer Maravilla



Sensaciones de enamorados de cuentos,

de muchas películas y hasta de canciones,

que evocaré en este único momento

a razón de nuestras múltiples conversaciones.


No sé si alguna vez sentiste las mariposas

revoloteando en tu delgada panza

cuando veías mi carro frente a las rosas

desde la puerta de la que fue tu casa.


Desconozco si te emocionaba

saber que por fin había llegado,

que mi estadía te garantizaba

un par de meses cerca, pero al lado.


Tampoco supe si existía entonces 

algo o alguien más importante en tu vida,

pues éramos jóvenes, un tanto precoces,

para lanzarnos al vacío sin paracaídas.


Lo que sí puedo asegurarte hoy día

es que yo tuve el grandísimo honor

de ser el caballero que con hidalguía

siempre defendió y respetó tu pudor.


Y a pesar de que el tiempo y la distancia

siempre nos jugaron el papel de villanos

pudimos resolver con sobrada prestancia

superarlos y juntar nuestras manos.


Pero no era, ni fue, ni es “el farolito”

el que nos alumbra hoy en nuestros roles,

tú la Mujer Maravilla que marcó en mí un hito

y yo el héroe que te libró de tus temores.





(II)


Falta poco



La variable independiente domina

todos los escenarios posibles,

el resto de ellas se combinan

para obtener el resultado tangible.


Nadie las llama,

por sí solas aparecen,

la paciencia no acaba

y las expectativas crecen y crecen.


La espera se hace eterna,

para mí, la primera persona,

se ve que me tiemblan las piernas,

pero ninguno de los terceros reacciona.


Y sigue el círculo, pero no vicioso,

de actos inesperados en contra,

pasa el tiempo y yo, juicioso,

no le quito a mi herida la costra.


«Sana, sana, colita de rana»,

repetidamente vocifero en mi fuero interno,

«si no sana hoy, sanará mañana»,

mientras esquivo los dardos sempiternos.


El camino es largo y hasta tendido,

“culebrero”, zigzagueante, agotador;

vista al frente, cabeza en alto, cuerpo erguido,

ritmo firme y sin reparo, a paso de ganador.


Mientras, mantengo la idea, el motivo, la razón,

la confianza, la fe, la esperanza, 

la certeza, la seguridad, la convicción

de que falta poco para llegar a mi casa.





5/26/2020

Nuevas publicaciones 26/05/2020 (I) “Detalles” y (II) “Sepultura”


(I)


Detalles


¡Yo sí!
Antes
miraba
atrás 
riendo,
ilusionado,
soñando.

Ya no me causan gracias mis errores,
ahora los veo como algoritmos, teoremas,
metódicos pasos, piezas de un sistema
ágil, dinámico, con poleas, correas, motores, 
regulado por circuitos con cables, transistores,
independientes, pero partes de un esquema,
simple, perfecto, sin detalles ni pormenores. 

Yacen en mi complejo manojo de recuerdos
algunos bien crasos, propios de un lerdo,
menos “por derecho que por izquierdo”,
antiguas equivocaciones de cuando niño,
raras y confusas actuaciones por cariño,
incluso aquellas al intentar quitar corpiños,
sutiles desvíos por intentar acortar caminos. 

Yendo a los más concretos,
aparecen esos que marcaron por completo
mi transformación en un ser escueto,
adaptado a entornos viles, tristes, violentos,
renuente a flaquear, a rendirme ante estos,
impoluto, avanzando hacia un futuro correcto,
sin rencores ni arrepentimientos. 

Y con lujos y con detalles de mi existencia,
añadidos a pura y estricta conveniencia,
me recordarán pocas personas de mi agrado,
amén de otras que, por innata inconsciencia,
reirán de mis tontos errores del pasado
intuyendo que yo fui el equivocado
sin aceptar que brillaré incluso en mi ausencia.




(II)


Sepultura


Viví por mucho buscando simetría y belleza
en agujeros negros y universos paralelos,
pero me he llevado una grata sorpresa
cuando de mi rostro quité el velo.

No solo habían cuatro paredes blancas
sino una ventana abierta de par en par,
no mentiré, les seré franca,
mi curiosidad no se hizo esperar.

Al asomarme y ver a través de ella
quedé perpleja, estupefacta, pasmada,
vi la más linda imagen, la más bella,
que de tal impresión caí sentada.

Debo salir, despertar por completo del letargo.
Necesito ser libre, pero afuera de este cuarto.
Todo ha sido consumado, de aquí me largo.
Quiero estar allá afuera, en este instante parto.

Me despojaré de inseguridades, temores,
quedarán atrás con mis ya rotas vestiduras.
Vendrán buenos tiempos, los mejores
desde hoy hasta mi cristiana sepultura.



Foto: Twitter @sandrabartoli ‪‬

4/14/2020

Nuevas publicaciones 14/04/2020 (I) “Escribirte” y (II) “Doce horas y un minuto”


(I)


Escribirte


Sé quién eres,
lo que te gusta y lo que te apasiona,
lo que te separa de las otras mujeres,
lo que te duele y lo que no perdonas.

Mi mente no se da abasto
para lidiar con unas interrogantes que tengo,
cada vez surgen más, como por asalto,
más de preguntártelas me abstengo.

Ojalá supieras cuántas veces me detuve
a pensar si estaba en lo correcto
mirando al cielo y las blancas nubes,
imaginándote, como en este momento.

Es parte de la carga que llevo a cuestas,
la dulce espera, el amargo tormento;
le he ganado al destino la apuesta
y sin morir en el intento.

Y pues, me ha tocado escribirte.
¡Sí! Escribirte, por no poder hablarte
y así hacerte saber lo que anhelo decirte
incluso antes de encontrarte.




(II)


Doce horas y un minuto


En sueños que cada vez me son más reales,
en retratos que visualizo, pero que no pintaré,
ahí estás, cumpliendo todos mis ideales,
¡estás! pero no por mucho ahí te dejaré.

Voy a atraerte hasta mí
con la fuerza de mi corazón, de mi alma;
de mi lado, esfuerzos y sacrificios por venir
para recibirte con brazos abiertos y en calma.

Cruzar el cielo por días o noches enteras,
navegar océanos, mares, lagos, ríos,
atravesar bosques, desiertos, fronteras,
sin importar el sol, la lluvia, el calor ni el frío.

¡Que mucho va a costar? Seguramente.
¡Que no va a ser hoy ni mañana? Estoy consciente.
¡Que todo puede salir mal? Es evidente.
Más ninguna de esas ideas está en mi mente.

Solo estás tú como te pedí sin conocerte:
de cabello rubio y ojos verdes achinados,
tierna, con buen sentido del humor e inteligente.
La “china, catira, gata” que siempre he esperado.

“Para muestra un botón”, reza el refrán,
de que el universo a favor está conspirando;
solo doce horas y un minuto han de pasar
en el mundo 2.0 que nos está conectando.